Posts tagged ‘divorciados’

junio 13, 2015

Nuestra Experiencia en el Encuentro DVC de San Pío X, Mayo 2015

Juanita y EnriqueNuestra experiencia en lo relativo al Encuentro de matrimonios DVC en San Pio X, este pasado 23 y 24 de mayo de 2015 dejó agradables acontecimientos entre los que destacan el amor y la nobleza de nuestros Sacerdotes en querer ayudar al apostolado en que vivimos; la ternura con la que todo el equipo conformado por los matrimonios DVC sirvió a nuestros hermanos encuentristas, nos trae a la mente la imagen de Jesús en el pasaje de la Biblia, cuando lava los pies a los discípulos y les enseña a servir con humildad.

Nos dimos cuenta de que nuestro grupo tiene riquezas inimaginables: la experiencia de Carlos y Ángeles que nos ayudó mucho en la logística del retiro, sus vivencias y experiencias; nuestros hermanos que expusieron los temas, los que participaron en cada comisión, desempeñándolas con tanto Amor a Cristo en nuestros hermanos.

También nos dimos cuenta de que la semillita que ha sembrado el Señor en todo este tiempo que hemos compartido en el Grupo DVC poco a poco ha dado frutos, y no nos queda la menor duda de que juntos podemos producir frutos abundantes de conversión a nuestros hermanos en nuestra situación de vida DVC, Todos somos un carbón en bruto, en el que Dios nos va puliendo poco a poco, y en el que Él espera reflejarse a fin de que brindemos amor, caridad, alegría a los demás.

Gracias Padre Oscar Lomelín, Padre Manuel García, Monseñor Alfonso Miranda, Padre Fernando García y todos los sacerdotes que con un espíritu de servicio nos apoyaron; por aquellos que no tuvieron la caridad de apoyarnos también ¡Gracias!, porque nos incentivan a seguir luchando día a día en llevar más almas DVC, a los pies de Jesús.

encuentro DVC Mayo 2015

Nos gustaría que cuando menos organizáramos un Encuentro en cada municipio al año para que todos los DVC, que son muchos, se dieran la oportunidad de tener un Encuentro personal con el Señor de la Misericordia, Deseamos que todos nosotros, hombro con hombro, trabajemos para ese fin.

Por último, aprendimos mucho de todos y cada uno de nuestros hermanos que estuvieron alrededor de todo este encuentro; damos gracias a Dios porque nuestra Madre Santísima María, llenó varios odres de agua que su hijo convirtió en vino, en cada uno de los matrimonios encuentristas, dándoles alegría, ternura, amor y misericordia. Gracias Jesús.

Enrique y Juanita Carranza

Grupo DVC

junio 13, 2015

Para Monseñor Alfonso Miranda en 140

Para todos los que conocemos a Mons. Alfonso es bien sabido su interés por la divulgación del mensaje de Cristo Vivo para todos los que estamos dispuestos a abrir los oídos para escucharlo. Su capacidad para comunicar y transmitir toda noticia, todo artículo de interés, cualquier pensamiento o para compartir sus sueños, sus esperanzas y sus conmovedoras historias, nos ha hecho meternos de lleno a todos en las redes sociales y vaya que hemos sabido sacarles provecho para mantenernos informados y al día.
Querido Monseñor. Tus amigos DVC, esta porción del rebaño que Dios te ha encomendado cuidar, los que hemos sentido tu abrazo, hoy estamos felices por tu primer aniversario como Obispo, aquí, este pequeño homenaje en 140, emulando tu interés por las redes y deseando que Dios siga derramando sobre ti, toda su sabiduría, toda su capacidad de compasión, su misericordia y todos los talentos necesarios para que sigas llevando Su mensaje de amor y su llamada a la Iglesia que tanto Él ama. Dios te bendiga querido Alfonso. Feliz aniversario.

140 para MonseñorEsta publicación puedes encontrarla en el boletín No. 26 de Puertas Abiertas

junio 13, 2015

Entrevista a Mons. Alfonso G. Miranda Guardiola con motivo de su 1er Aniversario de Ordenación Episcopal

Monterrey, N.L. Mayo 29 de 2015.

La intención de entrevistar nuevamente a nuestro querido Mons. Alfonso Miranda tiene como idea central celebrar con todos ustedes el 1er Aniversario de su ordenación como Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Monterrey,

ordenación AMG 3 El sentimiento y las anécdotas de su nombramiento, la noticia que a todos los que formamos partes de sus grupos, sus nuevas responsabilidades y obligaciones y seguir conociendo el pensamiento de un hombre que ha dedicado su vida religiosa a la tarea de llevar el mensaje de amor de Cristo Jesús a gente como nosotros, grupos de divorciados, matrimonios en crisis y divorciados vueltos a casar.

DVC – Dos años ya de nuestro primer encuentro, como nos ha cambiado la vida en este tiempo ¿verdad Monseñor? AM – Muchas cosas, muchas veces recuerdo y muchas veces revivo aquel 22 de Marzo del 2014 cuando nombrado por el Santo Padre, el Papa Francisco y metido dentro de esa vorágine de ese día, la prensa, las llamadas, de toda la gente, amigos, familia, obispos, padres, etc… Ese día era sábado, era día de grupo. Ese día a las 6 de la mañana ya estábamos en el café Flores, Mons. Juan Armando Pérez Talamantes y un servidor, junto con otros padres… entonces, había reunión en la noche. Recuerdo que yo le hable a Irela, así en una chanchita, entre toda la velocidad de ese día, en la intensidad de ese día, le hablé a Irela: “¡Irela! ¡Voy a llegar! ¡Que me esperen, nueve y media! – no sabía que iba a pasar – nueve y media ¡y si me tardo, que me esperen! A la hora que llegue”.

DVC – Ese día fue un bombardeo, abrimos los ojos el sábado y lo primero que vimos fueron mensajes de “¡no sabes!”, “¡ya viste!”, mensajes de Tayde, de Irela, de Adriana “ya viste, ya te enteraste”… AM – Yo lo publiqué a las 5 de la mañana del sábado, El Norte lo ve, e instantáneamente lo publica. DVC – Estábamos buscando la noticia cuando nos llamó Gustavo Gabriele también para darnos la notica, sonó el teléfono, ocho de la mañana, estábamos en Tampico… atónitos nos soltó el trancazo, estábamos preparando el boletín de Marzo…” ¡paren las prensas!”. AM – Risas DVC – Párale, vamos a cambiar el tema de Marzo, se acabó la primavera, AM – Risas DVC – No recordamos bien cuál era el tema, estábamos por publicar, ¿Qué hacemos? Oye, pues revive la entrevista que le hicimos, vamos a poner unos “ecos” de la entrevista que le hicimos un año antes, testimonios, le llamamos a Tayde, a Irela, unos testimonios de cómo ha impactado el Padre Alfonso en tu vida, pusimos cuatro testimonios, el de nosotros, y armamos… AM – Y así, les llegó, pegó, quien fue primero… DVC – No recordamos quien si fue Tayde o Adriana o Martha incluso, entre los “balazos” de la noticia.

DVC – ¿Que sentimientos generó, ya sabía usted? AM – Yo lo supe desde el 11 de Marzo, 11 días antes, Yo sabía que el 18 se iba a publicar, luego se corrió cuatro días más al 22, ahora sí, era guardar la noticia. El 11 de Marzo, 11 días antes; me escapé, el día 9 me habló el Nuncio y ese día sin decirle a nadie me fui al aeropuerto, compre los boletos para el 11. Llegué temprano, estaba cerrado, la nunciatura, me fui a un café mientras abrían. Me recibió el Nuncio a las 11 de la mañana. Llegó puntual. Después del saludo, me la tiró así directamente: “A partir de hoy, va a cambiar su vida, el Papa Francisco, lo ha nombrado Obispo Auxiliar de Monterrey. ¿Acepta?”. Así tal cual, y le contesto: “En el nombre de Dios”. Yo noto que él se sorprende de mi respuesta, tal vez está acostumbrado que todos le digan, no, lo voy a pensar o no doy digno… Yo le dije: “En el nombre de Dios”. Y me dijo: “Es algo importante, es algo fuerte…” y le digo… “Sí, ya lo sé, ya lo sé” y como noto que está un poco extrañado le pregunto: “¿Qué me aconseja para empezar?” y que me dice: “Acércate a los sacerdotes”. Eso fue lo que me dijo.

DVC – El 22. AM – El 22 que le llamo a Irela y le digo que me esperen…, en la tarde voy a mi misa, en San Max, tuve ocupado todo el resto del día y la tarde, la misa obviamente en San Max pues hay fiesta, la Iglesia hermosa llena también, llena grande, aplausos hermosos; hay un brindis después, entonces se hace ¡más tarde! ¡más tarde! Total que, termino… Yo pensaba que iba a terminar a las nueve, terminé como al cuarto para las diez, casi cuarto para las diez. Agarro el carro, y me voy volando y llego a las 10, a las diez en punto; no supe que hicieron de ocho a diez, ¡no supe que hicieron! ¡no supe que hicieron! Risas. Llegué, a las 10 de la noche, como siempre, lleno gracias a Dios, lleno el grupo, me dan el pase, me dan la palabra, empiezo a hablar, así muy escuetamente, no recuerdo ni lo que dije, como que intentaba empezar a hacer un recuento, pasaron escasos tres minutos cuando … llega el mariachi, y ya, ¡me callan!, como todo era nuevo, todo era inesperado, así fue, pues, que sigue, se levantan uno a uno, se acercan a darme el abrazo, y se hace un río, se hace un mar ahí en el salón, ¡se hace un mar! Todos arremolinados, todos, todos, todos se arremolinaron, uno por uno, fue algo indescriptible, indescriptible.

DVC – Su familia, sus seres queridos. ¿Qué le dijeron? AM – Un día antes, el viernes en la noche les dije… tenía que guardar el secreto. El viernes fue cuando. DVC – ¡A nadie se lo comentó! lo guardó totalmente así, ¡que nervios! AM – Bueno, a mí me lo comentó mi compañero, Juan Armando Pérez, ya éramos amigos. DVC – ¿al mismo tiempo les dijeron verdad? AM – Si, bueno con un día de diferencia, pero ya éramos amigos desde antes; entonces él se atreve a decírmelo a mí, me dice que lo nombraron Obispo, eso por teléfono, yo le digo, “vamos a ser hermanitos”, ahí nos dimos cuenta que los dos habíamos sido nombrados. A mi familia, un día antes, hasta el 21 en la noche, se lo comenté a mi familia, a mis hermanos, a mis papás y pues sí, muy emocionados; a mi familia de Canadá, tengo una hermana, con su familia también, por teléfono estaban ahí, la noche del viernes. DVC – Que orgullo para sus papas. AM – Pues es una gracia; me acompañan los domingos a misa, a la Purísima.

DVC – Y entre el nombramiento y la ordenación, todo se volteó de cabeza. Comenzar a ver a quien encargaba ”el rebaño”… AM – Yo permanecí todavía un mes en funciones, anteriores, en la Curia como Secretario y en San Max como Rector. DVC – De Marzo a Abril… AM – El 20 de Abril, exactamente, se me pierden un poquito las nociones, el 20 de Abril tenía que estar ya en la casa sacerdotal, entonces, el 18 de Abril fue mi despedida en San Max y hasta ahí fui rector de San Max y Secretario de la Cancillería, El siguiente día, el lunes 19 de Abril me fui a la Asamblea Episcopal Mexicana y ahí fue ya el “switch” completo: casa nueva, ambiente nuevo, compañeros nuevos; ahí fue el “switch” de dejar lo que estaba haciendo hasta ese momento y empezar a tomar otro.

ordenación AMG 4DVC – Que fue lo que más trabajo le costó dejar, (Risas) al final Alfonso Miranda es hombre, tiene su corazoncito. AM – No puedo contestarla muy claramente o con mucha precisión, por varias razones, la primera, era una nueva responsabilidad, un nuevo reto, un nuevo sentido, entonces mi mente estaba ocupada en enfrentar el nuevo desafío; yo tenía que ocupar mi energía y mis emociones en lo que tenía enfrente. No tenía mucho tiempo como para… si el tiempo para dejarlo ordenado y cuidado, eso sí, pero no, como si yo me fuera de viaje y me pusiera en la orilla del barco a ver la playa, eso no, nunca tuve el tiempo, esa oportunidad; fue más bien, ibas en carro y súbete al avión, así fue el cambio; no me dieron mucha chance de extrañar; hasta que el avión llegó a los diez mil pies, su altura de crucero, pasaron varios meses. Aparte, venía la ordenación, es como cuando te vas a casar otra vez, no tienes tiempo, tienes que hacer todo; igual yo también, tienes que estar en todo. Por una parte, por otra parte adecuándome pues era y no era, era nombrado pero realmente no era Obispo. Mientras llegaba el 13 de Junio pareciera que éramos, pero no éramos, y nos trataban como si fuéramos pero no éramos y no podíamos atender compromisos porque no éramos; era una situación bastante rara porque no sabíamos cómo actuar adecuadamente; entonces, atendíamos algunas invitaciones que eran de la Diócesis, etc.. El resto era preparar la ordenación episcopal, con todo lo que significa eso, el ajuar, la misa, las invitaciones, las diferentes vestiduras, que son muchas vestiduras, hasta que se llegó ese día, el viernes 13 de Junio.

DVC – ¿Qué hizo Mons. Miranda ese día 13, para su preparación, para ese momento clave en la vida, no nada más de usted, de la Iglesia, de todo aquello que lo acompañaba? AM – Pues la mañana fue normal, tranquila, hubo comida en el Seminario, y pues era más bien ocuparme de que mi familia estuviera, la gente cercana a mí estuviera tanto en la comida como en la ordenación, había Obispos, Sacerdotes, pues había ya que subirse al carro y… el día. La comida, luego ya la misa de la ordenación, estar ahí en la misa con mi gente, mi familia, los DVC, que robaron cámara; estaban al frente y atrás y cuando nos tocó hablar, que fueron unas cuantas palabras en mi pequeño discurso, yo dije que quería servir para lograr que nadie se sienta solo, que nadie se quede afuera, pero cuando yo lo dije, fueron mis últimas palabras, los DVC tronaron a coro, a coro, eso impresionó yo creo que a todos, a toda la gente que fue al auditorio porque yo tampoco me lo esperaba, sino que al final dije terminando mi pequeño discurso, acabe con: “para que nadie se sienta solo…” lo dije pero lo corearon ellos, entonces se oyó en todo el auditorio, fue algo increíble, increíble. Ya estaba acabando, fueron menos de tres minutos… ya para terminar dije: “…porque yo quiero que nadie…” y ahí empezaron a hablar, ya sabían lo que iba a decir, se intuyó y empezaron a corearlo, entonces conmigo todos lo dijeron “que nadie se sienta solo, que nadie se quede afuera”, fue algo sumamente increíble, impresionante. Ya al final, también gracias a Dios, se hicieron los remolinos de gente para saludarme.

ordenación AMG 2DVC – ¿Qué hacía usted mientras lo estaban ordenando? AM – Pues estaba muy tranquilo gracias a Dios, estaba disfrutando la ceremonia, cada momento cada instante, veía a mi familia que estaba ahí abajo al frente, estaba simplemente atento a cada momento que seguía, tenía mi padrino que era mi párroco, el que me envió al seminario, y nada, el resto era vivir la ceremonia, no pensaba, vivía intensamente el momento, recuerdo perfectamente cada instante porque lo viví estaba ahí, mi mente no estaba en otro lado, estaba ahí.

DVC – ¿El Arzobispo le hizo alguna encomienda particular para su trabajo pastoral? AM – Desde el día del nombramiento nos dijo: “Quiero que sean amables y serviciales, traten con ternura y con amabilidad a la gente”. DVC – Pero su trabajo pastoral ha estado muy particularmente ligado al tema de la misericordia, ¿el Arzobispo tuvo algo que ver, le dio a usted una encomienda? Antes o después, en cualquier momento. AM – Antes no, antes yo le pedí al Arzobispo permiso para trabajar con divorciados vueltos a casar, de ahí nacieron los erres, los divorciados y de ahí los matrimonios en conflictos; ya como obispo me encomendó la pastoral familiar, la pastoral de los laicos; yo estoy en la pastoral penitenciaria y en la pastoral de la salud. DVC – Esas cuatro áreas principales. AM – Tengo más como la historia, el museo, muchas cosas más.

DVC – Su misión en este mundo, sus sueños, su trabajo pastoral. ¿Cambió luego del nombramiento? ¿Se movió en algo el plan? AM – Se redimensionó nada más, se catapultó nada más, sigue siendo lo mismo, pero ahora catapultado, proyectado a donde más pueda llegar, a nivel pastoral a nivel todo, es lo mismo pero… que los DVC, por ejemplo, lleguen a Latinoamérica, lleguen a Estados Unidos, lleguen al mundo entero, igual los divorciados, igual matrimonios en conflicto uniéndome providencialmente a la pastoral de los heridos como lo quiere el Papa Francisco.

DVC – La obra de San Max… como va, Solo el Amor Crea. AM – Polonia; estamos a punto de irnos. El 7 de Julio sale el contingente; yo me voy el 2 de Julio, el viaje en sí es del 7 al 20 de Julio 2015. DVC – Que importante acontecimiento; va a traspasar las fronteras el amor de un mártir, de un santo, polaco, acrecentado en México, llevado a su tierra. AM – Así tal cual. Vamos por ese desafío con el favor de Dios.

ordenación AMG 1DVC – A un año de distancia de su ordenación. Como ha cambiado la vida del hombre, el escritor, el poeta, cantante también. AM – Sigo escribiendo, porque es algo de lo que más me gusta, pero le he restado mucho por concentrarme también en estudiar el polaco y en la obra de teatro para Polonia, ahí le he restado mucho especialmente a la escritura. Como quiera, la escritura para mi es descanso, es desahogo; cuando me siento así muy abrumado me meto a escribir para poder liberar, soltar el espíritu, lo que está apretado, atorado… salga, fluya.

DVC – El Papa Francisco ha sido para muchos de nosotros una gran influencia. ¿Para usted que tanto? AM – Total total total total en todas las dimensiones, me siento en la línea con él, absolutamente.

DVC – Este movimiento, la revolución amorosa que ha generado el Papa, ha contagiado a muchos, ¿de qué manera ha impactado esto en usted y en su pastoral? AM – Estamos en la misma sintonía: la revolución de la ternura, el tiempo de la misericordia, la compasión, la Iglesia en salida, la Iglesia de puertas abiertas, el evangelio de los marginados, que nadie se quede fuera, ir hasta el límite, el buen samaritano, todo lo que el papa está diciendo hoy, la misericordia, el perdón, el amor.

DVC – Su nombramiento coincidió con el Sínodo Extraordinario de la familia. Gran revuelo mediático se le dio a un tema que usted conoce muy bien por su trabajo con los DVC. El acceso a la comunión para los Divorciados Vueltos a Casar. AM – Antes de eso, en el 2014 que se convoca el Sínodo de la Familia, en el 2013 y 2014, pues yo albergue inmediatamente en mi corazón, la ilusión de ir, como sacerdote, era algo ciertamente remoto. Como un sueño, realmente como un sueño remoto, así era, sin embargo, no dejaba de ser sueño y sobre todo puesto en las manos de Dios. Punto. Pasó el tiempo y unos cuantos meses después, recibo la gracia, la encomienda de ser Obispo y bueno, se acercaba una posibilidad, todavía bastante distante y sin embargo el mismo día del nombramiento me avisan, que me van a recomendar, que pedían nombres de sacerdotes para apoyar el Sínodo, que me iban a anotar; aún sin saber que iba a ser Obispo; pero eran listas inmensas, pero al menos listas. Entonces, así sucede, viene el Sínodo Extraordinario 2014. Sabemos después que solamente los presidentes de las Conferencias Episcopales y Continentales van a ir; evidentemente yo no estaba ahí. Sin embargo, viene la Asamblea Episcopal Mexicana del mes de Noviembre 2014 ya afectado el Sínodo Extraordinario en Octubre, un mes antes, y en Noviembre salgo yo elegido, votado por todos los Obispos de México, como el primer suplente; por México van cuatro obispos, yo salí elegido como quinto, entonces fue algo también demasiado grande; detrás de los dos cardenales mexicanos y de los dos presidentes de las comisiones familia herida; era muy difícil, era muy difícil pasar. Yo quedé como primer suplente. Sale la lista de los participantes del Sínodo y salgo yo aunque como suplente. Y pasan los meses y el Señor permitió que uno de los cuatro obispos se enfermara y retirara su asistencia al Sínodo, Monseñor Francisco Javier Chavolla, y ahora en Abril, en la nueva Asamblea, voy a México y en el brindis que nos invita el Nuncio me dice: “Vas al Sínodo”, y le digo yo: “No, yo no fui elegido”, y me contesta: “Sí, pero tú vas al Sínodo”, y digo: “No que yo sepa” y dicen sus compañeros: “Te estamos diciendo que vas a ir al Sínodo porque el Obispo se retiró por enfermedad”; entonces hasta el día de hoy tengo la fortuna de ser miembro del Sínodo; si Dios permite y todo sale bien, nos concede salud y todo, estaremos ahí en el Sínodo de los Obispos 2015.

DVC – Ahora, todo el tema de la Comunión de los Divorciados Vueltos a Casar fue un golpe de los medios, para vender, así lo vemos nosotros, muchos de nosotros; si bien es un tema muy importante, pues es uno más de todos los temas que rodean a la familia. La familia hoy en día tiene situaciones mucho más complejas, dentro de las cuales estamos también las parejas o las familias formadas por divorciados en nueva unión y aquí entra por ejemplo, Walter Kasper y entran las diversas corrientes alemanas han sido claves en esta sobreexposición mediática del tema de los divorciados vueltos a casar. AM – La prensa mundial ha polarizado el tema y ha tomado la cuestión del acceso a la Eucaristía de los divorciados vueltos a casar como un asunto preponderante en el Sínodo, incluso a tal punto que ha dividido o ha querido dividir a la Iglesia entre los que están a favor del acceso a la Eucaristía y los que no están a favor, y de ahí que haya registrado todo lo que se dice en torno, los obispos y cardenales que están en contra de la indisolubilidad del matrimonio, de que la doctrina se mueva, de que si se mueve va a haber problemas, los que están a favor del acceso a la Eucaristía, los criterios del Cardenal Walter Kasper, etc. etc. Mi punto, mi posición no es el acceso a la Eucaristía de los divorciados vueltos a casar, yo pienso que el punto medular no es ese. La Iglesia se está jugando sí, el futuro de su pastoral, pero, en la capacidad de acoger a las personas heridas, sin importar su situación, llámense divorciados vueltos a casar, homosexuales, o cualquier situación o condición humana. La Iglesia, esto ya es mío, no ha sido muy adecuada, por así llamarlo, en sus gestos. No ha tratado con mucha misericordia a las personas, al contrario, las ha hecho sentir mal, las ha hecho sentir de segunda; hemos abusado al nombrar a los divorciados vueltos a casar, irregulares, sin tomar en cuenta todo lo malo que hacemos sentir, las heridas que hacemos sentir a los demás, no tenemos el derecho de hacer sentir mal a los demás, hacerlas sentir personas de segunda categoría, mucho menos hacerlos sentir relegados, apestados, marginados, no tenemos ese derecho, nadie nos lo ha dado, al contrario, tenemos la obligación de hacer sentir a todas las personas, hijos de Dios, acogidos, abrazados, amados, consolados, escuchados y llevar a todos a la salvación, ese es nuestro papel. Yo me quiero jugar eso y es mi bandera en el Sínodo: trabajar por un cambio de lenguaje, menos hiriente, menos agresivo y más consolador y también un cambio de actitud donde acojamos a todos antes de juzgar, donde acojamos a todas las personas sin importar su condición, sin importar su pecado. Dios nos recibe antes de ser buenos, antes de convertirnos Él ya nos ha amado, Él nos acoge, hay que acoger primero y luego acompañar y luego dirigir hacia Dios. Ese es nuestro deber, esa es la pastoral, no es empezar con calificaciones y con juicios, con división de clases, con estantes, tú vas aquí tú vas allá; todos somos pecadores, todos somos hijos de Dios y la Iglesia tiene el deber de acompañar a todos sus hijos hacia Dios. No importa el punto de partida, podrá ser la calle, la banqueta, el lodo, el abismo, no importa, tenemos que acoger, tenemos que alcanzar, tenemos que llegar donde vive cada ser humano y de ahí, donde se encuentra debemos llevarlo hacia Dios, ese es nuestro objetivo.

DVC – ¿Hay una conspiración contra esta corriente renovadora que está promoviendo el Papa Francisco? Si no es conspiración, ¿cómo le podemos llamar? AM – Hay una falta de comprensión. Es lo que yo veo. De parte del mundo, que no está entendiendo exactamente lo que el Papa quiere. El Papa nos está hablando de una Iglesia que no juzga, sino de una Iglesia que acoge, una Iglesia que no califica, una Iglesia que acompaña, una Iglesia que consuela, una Iglesia que escucha, una Iglesia que sana, una Iglesia que ama, una Iglesia que lleva hacia Dios. Yo pienso que el mundo y parte de la Iglesia no han comprendido bien por dónde quiere ir el Papa y creo yo que se están adelantando en los juicios. Ciertamente hay mucha oposición, por lo menos lo que dicen los medios, respecto de algunas actuaciones pastorales del Papa; claro que habemos muchos, yo me encuentro en primer lugar entre los que apoya radicalmente al Papa Francisco en su revolución de la ternura, misericordia y compasión.

DVC – El otro día leíamos en las noticias, esta corriente de obispos alemanes diciendo “nosotros no somos Roma” vamos a ir con nuestra pastoral y con el tema de la comunión de los divorciados vueltos a casar con nuestra agenda y no con la de Roma. ¿Hay quien está buscando un choque con el Papa abiertamente? AM – Lo que yo alcanzo a ver son polarizaciones, quizá podemos llamarlas liberales y conservadoras. Unos que no quieren que se mueva para nada la doctrina y otros que la quieren mover a como ellos creen, los dos polos, pero ambos polos son extremos obviamente, uno es el estatismo, la conservación, la inacción y otro es el movimiento total, completo del escenario, completo. Tiene que haber un entendimiento, una comprensión, un justo medio. No es mover la doctrina, es mover el corazón, es acoger y no enjuiciar. Es acoger, es acompañar. Unos defienden la doctrina, otros defienden a las personas. ¿En dónde está lo correcto? No podemos una sin la otra; atender a las personas sin doctrina, eso no tiene nada de católico o atender la doctrina sin atender el corazón del hombre tampoco es correcto; hay que escuchar, hay que conocer, hay que palpar lo que está sintiendo el hombre, lo que está viviendo el hombre, sus alegrías, sus tristezas, sus angustias. Lo ha dicho el Papa, ¿dónde está el justo medio? Hay que escuchar, hay que palpar lo que sufre el ser humano, lo que vive el ser humano: tristezas angustias, alegrías, todo eso.

DVC – Dios es Misericordioso, pero también es Justo. En varias ocasiones hemos escuchado sobre la justicia de Dios. ¿Su misericordia es mayor? Nosotros en lo personal estamos aferrados a la Divina Misericordia, ¿Qué es lo que debemos esperar? AM – Hay un juicio indudablemente, pero es un juicio de misericordia, lo ha dicho ya el Papa Francisco. No es que no haya un juicio, pero es un juicio de misericordia.

DVC – Y Hacia el año de la Misericordia. ¿Cómo se está preparando usted? AM – Para empezar, leyendo el documento que ya salió sobre la misericordia y tratando de ponerlo en sintonía con la Evangeli Gaudium y tratando de aplicarlo y que sirva de telón de fondo de todos los trabajos del Sínodo. Es ahí donde yo lo estoy visualizando. DVC – ¿La Arquidiócesis de Monterrey está generando alguna iniciativa para darle entrada a este evento que esperamos sea de gran júbilo para todos? AM – Nuestro Arzobispo de Monterrey, Mons. Rogelio Cabrera ha estado efectuando diversos signos y gestos como la visita a los hospitales, a los penales, a los tutelares, a los hospitales infantiles; muchos gestos que nos hablan de la misericordia y compasión; las mismas jornadas de la penitencia son ya signos que nos están hablando de la misericordia.

DVC – Que va de la mano con el tema de la peregrinación que el Papa ha pedido: Misericordia y Peregrinación, además de la confesión a la que los DVC no tenemos acceso. AM – Pero si tienen acceso a la dirección espiritual, a ser escuchados, atendidos, acompañados por un sacerdote.

DVC – Agradecemos a Monseñor Alfonso Miranda una vez más su gentil participación, siempre su muy buena disposición para compartir sus pensamientos, sus conceptos, su sentir para con todos nosotros los que buscamos contribuir en la construcción del Reino de Dios a quien suplicamos en su misericordia, lo mantenga salvo, sano, entusiasta y firme para seguir trabajando por los débiles, heridos, los alejados y que también siga inspirando a muchos otros para poner su vida al servicio de Él.

AM – Muchas gracias.

DVC – Muchas felicidades por este año que para nosotros ha sido impactante, una esperanza el que usted haya sido nombrado Obispo y que ahora vaya a representarnos como pueblo de Dios en el Sínodo, es una bendición para todos nosotros los que estamos tan cerca de usted, que le conocemos y que hemos recibido de usted esa ternura que nos muestra Dios a través de su persona, esa misericordia que usted nos ha enseñado a irla caminando, a irla palpando, es una bendición hermosa que hemos recibido, es sentir al Señor a través de su presencia. Muchas felicidades y gracias por hacernos sentir esa presencia, por hacernos sentir esa misericordia y por hacernos sentir que somos hijos muy amados de Dios, es algo que todos nuestros hermanos en esta situación y que todos los de reconstruyendo vidas le agradecemos el sentir por parte de usted ese abrazo que nos conforta y que nos hace sentir la presencia de Dios.

AM – Muchas gracias por la gentileza, el tiempo, la atención y su cariño. Nos encomendamos mutuamente para el trabajo que viene. Hay mucho que hacer a nivel de los grupos y a nivel de la Iglesia Universal.

Esta publicación puedes encontrarla en Puertas Abiertas No. 26 del mes de Junio de 2015.

mayo 15, 2015

Encuentro para matrimonios DVC

invitación 23 y 24 de Mayo

mayo 15, 2015

Una mamá agradable a Dios.


¿Eres una buena madre cristiana?

¿Qué tanto de lo que corro en la vida con y detrás de mis hijos está en el plan de Dios para mi vida? ¿Cuántas cosas debería dejar de correr para cumplir con el plan de Dios? ¿Soy una mamá que agrada a Dios? No pretendemos dar con la receta mágica pero en este artículo trataremos de despejar estas preguntas que muchas mamás cristianas nos hacemos conforme nos involucramos en la vida en Cristo.

proverbios 22 6La cita bíblica con la que nos vamos a apoyar es de Proverbios 22, 6 “Muéstrale al niño el camino que debe seguir, y se mantendrá en él aun en la vejez.”

Eso es lo que Dios nos pide. Él nos pedirá cuentas sobre si hemos instruido a nuestros hijos en sus caminos. Todo lo que hoy en día reciben nuestros hijos a manera de información ya sea por los medios electrónicos, ipad, ipod, x-box, televisión, clases de “n” cosas, tienen gran influencia en ellos, lo que viven en todo sentido definirá no solo su carácter sino lo que serán y quienes serán cuando sean grandes.

Hoy en día, los niños nacen regenerados y pareciera que traen un “chip” incluido, pues ellos con tal familiaridad y a muy corta edad hacen uso de la tecnología, de hecho en cualquier edad, pero que tanto de lo que ellos escuchan y ven estamos nosotros al pendiente, ¿sabemos que es lo que nuestros hijos ven, leen, escuchan? ¿Qué tanto sé sobre lo que les comentan sus amiguitos o aprenden en la escuela? ¿Sé con quienes se juntan? Y, todo eso que están aprendiendo nuestros hijos, ¿nos garantiza el éxito como madres ante los ojos de Dios? ¡No!

Dios no te va a pedir cuentas sobre cuantos deportes practicó tu hijo, Dios no te pedirá cuentas sobre cuantos lugares conoció, o cuantos idiomas sabe, Dios no te pedirá cuentas sobre cuánto dinero le dejaste, Dios no te va a pedir cuentas sobre cuantas maestrías obtuvo, lo único por lo que te va a preguntar respecto de ellos es: “¿Le enseñaste sobre Mí? ¿Le enseñaste como buscarme? ¿Le enseñaste como caminar mi camino? ¿Lo educaste en mi Palabra? ¿Creaste en él una dependencia de mí? ¿Nos garantiza el mundo, de acuerdo a lo que les estamos enseñando, que nuestros hijos tendrán éxito ante los ojos de Dios? ¿Nuestros hijos aprenderán de nosotros por lo que les decimos o por el ejemplo que les damos?

¿Buscamos que nuestros hijos tengan éxito conforme al mundo? ¿Que sea la más bonita o el más guapo? ¿Un alto rendimiento académico? ¿El o la más popular? O que sea una persona íntegra Mujeres y hombres que dependan de Dios.

El mejor legado que podemos dejar a nuestros hijos es una dependencia de Dios. Pueden tener la mejor maestría, ser el mejor deportista pero una dependencia de Dios les dará siempre la seguridad y fortaleza de hijos de Dios, y que importante es predicar con el ejemplo. Dios si te pedirá cuentas sobre ello, “¿Lo instruiste sobre mi Palabra? ¿Él te vio hacer eso?” Dice el Señor: “Por lo tanto, busquen primero el Reino y la Justicia de Dios, y todo lo demás se les dará por añadidura” (Mt 6, 33). Cuantas veces somos nosotros los que buscamos la añadidura para nuestros hijos, los educamos en tantas cosas y clases que ni sabíamos que existían, cuantas de nosotras olvidamos lo primero, enseñarles “La Palabra de Dios”. No olvidemos mostrar a nuestros hijos quien es Dios, hablarles sobre el plan que tiene para cada uno de nosotros, lo amoroso y misericordioso que es nuestro Señor.

Enseñamos a nuestros hijos a los cinco, a los diez, a los veinte, a los cuarenta. Como hijas sabemos que una madre nunca deja de instruirnos en la vida, ¿cierto? Seamos madres exitosas ante los ojos de Dios y no ante los ojos del mundo y de igual manera tus hijos serán agradables ante los ojos de Nuestro Padre Dios.

Dios es tan bueno, tan bondadoso que cuando tú le das el primer lugar a Él, Él te otorga a ti ese mismo lugar ante el mundo. “Todo lo que hacen tus manos prosperara, su gracia y su favor están sobre tu vida, eres bendecido para ser de bendición” estas y muchas más son promesas que Dios nos hace por medio de Su Palabra. Eduquemos a nuestros hijos de acuerdo a la convicción propia de hijas de Dios. Es difícil, si ¡lo es! hoy en día nuestros hijos quieren ir con la corriente, “pero… todos van” “todos lo hacen” tomemos nuestro manual de vida, ese manual llamado “La Palabra” es ahí donde cualquier pregunta o duda que te plantees, encontrará respuesta.

Dice el Señor: “Y tú amarás a Yahvé, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas. Graba en tu corazón los mandamientos que yo te entrego hoy, repíteselos a tus hijos, habla de ellos tanto en casa como cuando estés de viaje, cuando te acuestes y cuando te levantes.” (Deut 6, 5-7). El Señor es claro en su palabra y nos pide enseñemos a nuestros hijos sobre su nombre, su amor y sus mandatos. “Escucha y observa todas las cosas que te mando, y siempre te irá bien a ti y a tus hijos después de ti, por hacer lo que es bueno y correcto a los ojos de Yahvé.” (Deut 12, 28).

La palabra también habla sobre corregir a nuestros hijos y enmendar su camino: “El mandamiento es una lámpara, la Ley, una luz; las correcciones te enseñan el camino de la vida.” (Prov. 6, 23).

Hoy vivimos en un mundo violento en todo sentido, verbal, física, televisiva, psicológica, etc.; tenemos una fuerte responsabilidad pues Dios al darnos el don de la paternidad nos da con ello el mandato y responsabilidad de enseñarle a nuestros hijos, sus hijos, a amarlo. “Toda Escritura está inspirada por Dios y es útil para enseñar, rebatir, corregir y guiar en el bien.” (2Tim 3, 16).

“Pero presta atención y ten cuidado, para no olvidar las cosas que has visto con tus propios ojos, ni dejar que se aparten de tu corazón un sólo instante. Enséñalas a tus hijos y a tus nietos.” (Deut. 4, 9) Así que, abuelitas, también Dios les deja una encomienda y también para ustedes es la responsabilidad de hablar a sus nietos sobre el amor y mandamientos de Dios.

Si hoy Dios nos llamara a su presencia, ¿nos iríamos con la paz de haber creado en nuestros hijos una dependencia de Dios? ¿Estamos siendo madres que agradan a Dios?

Sí, todo el día andamos corriendo, que si al colegio, a la clase de esto o lo otro, a la piñata, al evento, pero, eso te garantiza que tu hijo ganara gracia delante de Dios, y esto no quiere decir que Dios este peleado con los éxitos o con tener dinero, idiomas, aptitudes, ¡por supuesto que no! Pero no olvidemos lo primordial, enseñar a nuestros hijos sobre el amor a Dios.

Hay tres cosas que Dios nos pide:
1.- Servicio
2.- Honrar
3.- Temor de fallarle
Jesús dijo: «La Escritura dice: “Adorarás al Señor tu Dios y a él sólo servirás.”» (Luc. 4, 8).

La Palabra de Dios dice: “Y ustedes, padres, no sean pesados con sus hijos, sino más bien edúquenlos usando las correcciones y advertencias que pueda inspirar el Señor.” (Efesios 6, 4). “Pon estas palabras mías en tu corazón y en tu alma, que sean para ti como una señal ligada a tu mano, un signo puesto en medio de tu frente y enséñaselas a tus hijos.” (Deut. 11,18-19).

María y niño JesúsReflexión.- ¿Por qué invertir tiempo en que mi hijo estudie un segundo o tercer idioma, en que aprenda o domine un deporte, en que sea el mejor de su clase y no mejor en instruirlo en las cosas Dios?

Hagamos de nuestros hijos si, un gran tenista o lo grandioso que quiera o pueda ser con sus aptitudes y que el mundo diga en esa familia el abuelo, un gran tenista, el papá, un gran tenista, el hijo un gran tenista, pero llénate de orgullo cuando el mundo diga también, el abuelo un gran hombre de Dios, la mamá una gran mujer de Dios, el hijo un gran hijo de Dios.

Criemos a nuestros hijos en la instrucción de Dios.

Adaptación de la conferencia impartida por Sofía Loreto,
Escuela de Biblia La Antorcha, Monterrey, N.L. Mayo 2015
mayo 15, 2015

Puertas Abiertas 25. Mayo 2015

Queridísimos hermanos.

fátimaMayo es el mes de las flores, es cuando más abundan y cuando más se regalan. Sobre todo a las mamás. Maravillosa elección de Dios para protegernos de todo y contra todo.

Mayo es un mes donde abunda todo, la lluvia, los cantos de los pájaros, los olores primaverales; es un mes que por su belleza está dedicado a la más hermosa y delicada creatura de Dios: nuestra dulce Virgen María; la que entregó su voluntad al Señor, la que se ofreció para dar vida al Hijo de Dios nuestro Salvador Jesucristo, la que por amor al Señor, su vida cambió.

María es silente testigo de nuestras acciones. Ella, cual dulce madre ruega por todos nosotros, “los más pequeños de sus hijos”, que sin importar nuestro pecado, como madre amorosa sigue velando por nosotros. Nos cuida, nos procura, nos ayuda a vencer la tentación y a mantener o alcanzar la gracia ante los ojos de Dios. Honrémosla hermanos como nuestra madre e intercesora en el cielo.

Este número está dedicado a todas nuestras hermanas en Cristo que han tenido la bendición de ser mamás. Madres biológicas, madres adoptivas, o madres del corazón, todas han obtenido un pedazo del cielo en esta tierra con la oportunidad de criar, guiar, cuidar y educar a los hijos, base de nuestra Iglesia.

El boletín incluye un testimonio que comparte Greta Borayne sobre la dicha de ser mamá. También compartimos un reportaje relacionado con la necesidad que tiene nuestra sociedad de madres cristianas, madres agradables a Dios nuestro Señor.

Continuamos con nuestro ya regular seguimiento a las noticias alrededor del Sínodo de las Familias que tendrá lugar el próximo mes de Octubre 2015 y te dejamos otra probadita de nuestras respuestas al cuestionario sinodal.

Que María, nuestra amada madre celestial siga cubriendo a tu familia con su amoroso manto. Ella, que en el abandono a la voluntad de Dios, encontró la gracia a los ojos de nuestro creador, ruega por todos nosotros y nos pide hacer “lo que Él nos diga” y que el amor de Dios siga colmando sus corazones, les enviamos un fuerte abrazo a todos ustedes.

Grupo DVC

archivo anexo: Puertas Abiertas-25

mayo 1, 2015

Nuestro encuentro con la Misericordia

Por: Claudia y Humberto Gómez

claudia humberto monseAl llegar al grupo DVC, conocimos que nuestro patrón es Jesús de la Misericordia, nos explicaron que, cuando lleguemos con el Señor, nos acogeremos a su Misericordia, para que nos perdone los pecados, ya que no tenemos acceso a los sacramentos de la reconciliación y de la comunión sacramental.

Poco a poco nos fuimos familiarizando con la Misericordia de Dios, nos explicaban que nosotros no podemos comulgar sacramentalmente, pero podemos hacerlo a través del hermano, visitando enfermos, a personas privadas de su libertad, vistiendo al desnudo, dando de comer al hambriento, ya que comulgar significa entrar en una común unión con Dios y que mejor que ayudando al prójimo y amándolo como Él nos pidió.

Dios nos permitió vivir un encuentro íntimo con Él, sentir su amor, su misericordia; hasta las lágrimas hemos llegado de felicidad al sentir el abrazo de Nuestro Señor, es tan grande que no lo puedes ocultar pero podíamos quedárnoslo, nos quemaba y sentíamos la necesidad de transmitirlo, de ayudar a quien lo necesitara.

Empezamos con algo sencillo, cuando venían a pedir dinero para una soda o para comida, les regalamos la soda y les preparamos un lonche, tacos o fruta, ya saben, los señores que viven en la calle, que con nosotros siempre van a tener agua, refresco y algo que comer, es muy bonito verlos en la calle y te saludan con respeto y cariño. El pasado 14 de febrero sentimos muy bonito porque uno de ellos nos llevó unos chocolates, diciéndome que “usted es mi amiga”; se ponen a platicar con nosotros, es maravilloso, ahí recibimos bendiciones.

Después buscando apostolados, nos invitaron a ser voluntarios en el Seguro Social, para visitar enfermos y hablarles de Dios, ha sido maravilloso, en Agosto pasado cumplimos 2 años. El Señor se hace presente cuando vamos al hospital, en esos momentos comulgamos, ya que entramos en una común unión con Dios.

El Espíritu Santo actúa y se vale de nosotros, para mostrar a los enfermos y a sus familiares que el Señor está con ellos; nos conmueve sentir todo lo que recibimos y sentimos a Dios en todo momento.

Decidimos decirle al Señor: “Aquí estamos muéstranos en que te podemos servir” y Él se ha encargado de abrir caminos, quitar obstáculos, organizar los tiempos para poder realizar sus obras de misericordia.

Para gloria de Dios, apoyamos como voluntarios en diferentes actividades dentro y fuera de nuestros grupos parroquiales. Ha sido una bendición decirle SI al Señor; Él nos muestra el camino que tenemos que recorrer y nos acompaña de la mano día a día.

Sentir a Dios a través de las obras de caridad, nos ha cambiado la vida, Su Misericordia es tan grande que nos abarca a todos; el que quiera puede sentirla, solamente tiene que abrir su corazón y estar dispuesto a servir a quien lo necesite porque ahí es donde nosotros también somos misericordiosos.

¿Qué es para nosotros la misericordia? Es el amor que Dios nos demuestra cada día a pesar de nuestros pecados, es sentir su abrazo cuando estamos tristes o con dudas.

Nosotros como DVC comulgamos, a través del hermano y les podemos decir que es hermoso, sentimos como Dios se hace presente con nosotros y nos acompaña.

Si Dios fuera justo y no Misericordioso tendríamos problemas, pero Él es Misericordioso nos ama a pesar de todo, solamente tienes que abrir tu corazón para que entre y sentir su amor.

mayo 1, 2015

Jubileo Extraordinario de la Misericordia

SÍNTESIS
BULA DE CONVOCACIÓN DEL JUBILEO EXTRAORDINARIO DE LA MISERICORDIA
Francisco, Obispo de Roma
Siervo de los siervos de Dios

papa francisco msj misericordiaEl pasado 11 de Abril, el Papa Francisco convocó a toda la Iglesia para el Jubileo Extraordinario de la Misericordia. El discurso de convocatoria inicia describiendo a Jesucristo como el rostro de la misericordia del Padre. ”El misterio de la fe cristiana parece encontrar su síntesis en esta palabra. Ella se ha vuelto viva, visible y ha alcanzado su culmen en Jesús de Nazaret. El Padre, «rico en misericordia» (Ef 2,4), después de haber revelado su nombre a Moisés como «Dios compasivo y misericordioso, lento a la ira, y pródigo en amor y fidelidad» (Ex 34,6) no ha cesado de dar a conocer en varios modos y en tantos momentos de la historia su naturaleza divina”.

Francisco, define el misterio de la misericordia como fuente de alegría, de serenidad y de paz como condición para nuestra salvación. “Misericordia: es la palabra que revela el misterio de la Santísima Trinidad. Misericordia: es el acto último y supremo con el cual Dios viene a nuestro encuentro. Misericordia: es la ley fundamental que habita en el corazón de cada persona cuando mira con ojos sinceros al hermano que encuentra en el camino de la vida. Misericordia: es la vía que une Dios y el hombre, porque abre el corazón a la esperanza de ser amados para siempre no obstante el límite de nuestro pecado”.

El anuncio del Jubileo Extraordinario de la Misericordia es descrito por el Papa “como tiempo propicio para la Iglesia, para que haga más fuerte y eficaz el testimonio de los creyentes”. Este Año Santo se abrirá el 8 de diciembre de 2015, solemnidad de la Inmaculada Concepción para concluir en la solemnidad litúrgica de Jesucristo Rey del Universo, el 20 de noviembre de 2016.

Señor de la MisericordiaLa fecha de inicio del año jubilar tiene un gran significado en la historia reciente de la Iglesia. La Puerta Santa se abrirá en el quincuagésimo aniversario de la conclusión del Concilio Ecuménico Vaticano II. La Iglesia siente la necesidad de mantener vivo este evento.

El papa cita a santo Tomás de Aquino para mostrarnos la misericordia de Dios como signo de su omnipotencia: “«Es propio de Dios usar misericordia y especialmente en esto se manifiesta su omnipotencia». Dios será siempre para la humanidad como Aquel que está presente, cercano, providente, santo y misericordioso.”

El Papa indica que: “Con la mirada fija en Jesús y en su rostro misericordioso podemos percibir el amor de la Santísima Trinidad. La misión que Jesús ha recibido del Padre ha sido la de revelar el misterio del amor divino en plenitud. «Dios es amor » (1 Jn 4,8.16), afirma por la primera y única vez en toda la Sagrada Escritura el evangelista Juan. Este amor se ha hecho ahora visible y tangible en toda la vida de Jesús. Su persona no es otra cosa sino amor. Un amor que se dona gratuitamente. Sus relaciones con las personas que se le acercan dejan ver algo único e irrepetible. Los signos que realiza, sobre todo hacia los pecadores, hacia las personas pobres, excluidas, enfermas y sufrientes llevan consigo el distintivo de la misericordia. En Él todo habla de misericordia. Nada en Él es falto de compasión”.

El Papa Francisco aludió a las parábolas dedicadas a la misericordia – la de la oveja perdida y de la moneda extraviada, y la del padre y los dos hijos (cfr Lc 15,1-32) – en donde “Jesús revela la naturaleza de Dios como la de un Padre que jamás se da por vencido hasta tanto no haya disuelto el pecado y superado el rechazo con la compasión y la misericordia… Dios es presentado siempre lleno de alegría, sobre todo cuando perdona. En ellas encontramos el núcleo del Evangelio y de nuestra fe, porque la misericordia se muestra como la fuerza que todo vence, que llena de amor el corazón y que consuela con el perdón”.

“«Dichosos los misericordiosos, porque encontrarán misericordia» (Mt 5,7) es la bienaventuranza en la que hay que inspirarse durante este Año Santo” nos anima Francisco y afirma: “La misericordia en la Sagrada Escritura es la palabra clave para indicar el actuar de Dios hacia nosotros. Él no se limita a afirmar su amor, sino que lo hace visible y tangible. Como Él es misericordioso, así estamos nosotros llamados a ser misericordiosos los unos con los otros”.

Al referirse al actuar de la Iglesia el Papa subraya que:”La misericordia es la viga maestra que sostiene la vida de la Iglesia. Todo en su acción pastoral debería estar revestido por la ternura con la que se dirige a los creyentes; nada en su anuncio y en su testimonio hacia el mundo puede carecer de misericordia. La credibilidad de la Iglesia pasa a través del camino del amor misericordioso y compasivo” y reconoce que quizá ésta durante un tiempo se olvidó de señalar esta vía más señala que: “Ha llegado de nuevo para la Iglesia el tiempo de encargarse del anuncio alegre del perdón. Es el tiempo de retornar a lo esencial para hacernos cargo de las debilidades y dificultades de nuestros hermanos. El perdón es una fuerza que resucita a una vida nueva e infunde el valor para mirar el futuro con esperanza”.

“La Iglesia tiene la misión de anunciar la misericordia de Dios, corazón palpitante del Evangelio, que por su medio debe alcanzar la mente y el corazón de toda persona. La Esposa de Cristo hace suyo el comportamiento del Hijo de Dios que sale a encontrar a todos, sin excluir ninguno. En nuestro tiempo, en el que la Iglesia está comprometida en la nueva evangelización, el tema de la misericordia exige ser propuesto una vez más con nuevo entusiasmo y con una renovada acción pastoral”. El Papa invita al cambio de actitud una vez más, hecho que es frecuente desde el inicio de su pontificado. Dios misericordioso permite que este mensaje vaya permeando en el corazón de muchos sacerdotes y religiosos para dar paso a este nuevo y determinante momento que vive la Iglesia.

“Queremos vivir este Año Jubilar a la luz de la palabra del Señor: Misericordiosos como el Padre. El evangelista refiere la enseñanza de Jesús: «Sed misericordiosos, como el Padre vuestro es misericordioso» (Lc 6,36)… Para ser capaces de misericordia, entonces, debemos en primer lugar colocarnos a la escucha de la Palabra de Dios. Esto significa recuperar el valor del silencio para meditar la Palabra que se nos dirige. De este modo es posible contemplar la misericordia de Dios y asumirla como propio estilo de vida”.

“Misericordiosos como el Padre es el “lema” del Año Santo. En la misericordia tenemos la prueba de cómo Dios ama. Él da todo sí mismo, por siempre, gratuitamente y sin pedir nada a cambio. Viene en nuestra ayuda cuando lo invocamos. Es bello que la oración cotidiana de la Iglesia inicie con estas palabras: «Dios mío, ven en mi auxilio; Señor, date prisa en socorrerme» (Sal 70,2). El auxilio que invocamos es ya el primer paso de la misericordia de Dios hacia nosotros. Él viene a salvarnos de la condición de debilidad en la que vivimos. Y su auxilio consiste en permitirnos captar su presencia y cercanía. Día tras día, tocados por su compasión, también nosotros llegaremos a ser compasivos con todos”.

El Papa cita a Lucas el evangelista (4, 16-30) donde señala que fue llamado para leer la Escritura y la comentara, para señalar lo que el Señor anuncia y lo que deseamos vivir en este Año Santo: “El paso era el del profeta Isaías donde está escrito: «El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para anunciar a los pobres la Buena Nueva, me ha enviado a proclamar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, para dar la libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia del Señor» (61,1-2)… Este Año Santo lleva consigo la riqueza de la misión de Jesús que resuena en las palabras del Profeta: llevar una palabra y un gesto de consolación a los pobres, anunciar la liberación a cuantos están prisioneros de las nuevas esclavitudes de la sociedad moderna, restituir la vista a quien no puede ver más porque se ha replegado sobre sí mismo, y volver a dar dignidad a cuantos han sido privados de ella.

Francisco también hizo un llamado a los sacerdotes, nuestros confesores a que “sean un verdadero signo de la misericordia del Padre. Ser confesores no se improvisa. Se llega a serlo cuando, ante todo, nos hacemos nosotros penitentes en busca de perdón. Nunca olvidemos que ser confesores significa participar de la misma misión de Jesús y ser signo concreto de la continuidad de un amor divino que perdona y que salva. Cada uno de nosotros ha recibido el don del Espíritu Santo para el perdón de los pecados, de esto somos responsables. Ninguno de nosotros es dueño del Sacramento, sino fiel servidor del perdón de Dios”.

Las intenciones del Santo Padre durante la Cuaresma de este Año Santo incluyen también el envío de los Misioneros de la Misericordia como signo de la solicitud materna de la Iglesia por sus fieles y llevar “este misterio tan fundamental para la fe”. Indicó que serán sacerdotes a quienes dará la autoridad de perdonar también los pecados que están reservados a la Sede Apostólica y sobre todo, “signo vivo de cómo el Padre acoge cuantos están en busca de su perdón”.

perdón“¡Este es el tiempo oportuno para cambiar de vida! Este es el tiempo para dejarse tocar el corazón. Ante el mal cometido, incluso crímenes graves, es el momento de escuchar el llanto de todas las personas inocentes depredadas de los bienes, la dignidad, los afectos, la vida misma. Permanecer en el camino del mal es sólo fuente de ilusión y de tristeza. La verdadera vida es algo bien distinto. Dios no se cansa de tender la mano. Está dispuesto a escuchar, y también yo lo estoy, al igual que mis hermanos obispos y sacerdotes. Basta solamente que acojáis la llamada a la conversión y os sometáis a la justicia mientras la Iglesia os ofrece misericordia”. Maravillosas palabras del Papa que nos invita a acercarnos al perdón y a la misericordia de Dios. No perdamos la oportunidad.

El Papa también habló de la relación entre la misericordia y la justicia no como conceptos diferentes sino como expresión del comportamiento de Dios hacia el pecador. “Si Dios se detuviera en la justicia dejaría de ser Dios, sería como todos los hombres que invocan respeto por la ley. La justicia por sí misma no basta, y la experiencia enseña que apelando solamente a ella se corre el riesgo de destruirla. Por esto Dios va más allá de la justicia con la misericordia y el perdón”… Debemos prestar mucha atención a cuanto escribe Pablo para no caer en el mismo error que el Apóstol reprochaba a sus contemporáneos judíos: «Desconociendo la justicia de Dios y empeñándose en establecer la suya propia, no se sometieron a la justicia de Dios. Porque el fin de la ley es Cristo, para justificación de todo el que cree» (Rm 10,3-4). Esta justicia de Dios es la misericordia concedida a todos como gracia en razón de la muerte y resurrección de Jesucristo. La Cruz de Cristo, entonces, es el juicio de Dios sobre todos nosotros y sobre el mundo, porque nos ofrece la certeza del amor y de la vida nueva”.

Indicó el Papa que la indulgencia durante el año jubilar, adquirirá una relevancia particular. “El perdón de Dios por nuestros pecados no conoce límites. En la muerte y resurrección de Jesucristo, Dios hace evidente este amor que es capaz incluso de destruir el pecado de los hombres. Dejarse reconciliar con Dios es posible por medio del misterio pascual y de la mediación de la Iglesia. Así entonces, Dios está siempre disponible al perdón y nunca se cansa de ofrecerlo de manera siempre nueva e inesperada… La misericordia de Dios… se transforma en indulgencia del Padre que a través de la Esposa de Cristo alcanza al pecador perdonado y lo libera de todo residuo, consecuencia del pecado, habilitándolo a obrar con caridad, a crecer en el amor más bien que a recaer en el pecado”.

El Papa, haciendo referencia a las revelaciones de la misericordia del Señor en el judaísmo y el islam deseó que este año vivido en la misericordia “pueda favorecer el encuentro con estas religiones y con las otras nobles tradiciones religiosas; nos haga más abiertos al diálogo para conocernos y comprendernos mejor; elimine toda forma de cerrazón y desprecio, y aleje cualquier forma de violencia y de discriminación”.

La Madre de la Misericordia, nuestra hermosa Virgen María tiene un lugar vital para el desarrollo de este Año Santo. “Ninguno como María ha conocido la profundidad del misterio de Dios hecho hombre. Todo en su vida fue plasmado por la presencia de la misericordia hecha carne. La Madre del Crucificado Resucitado entró en el santuario de la misericordia divina porque participó íntimamente en el misterio de su amor” refirió el Papa Francisco.

“Al pie de la cruz, María junto con Juan, el discípulo del amor, es testigo de las palabras de perdón que salen de la boca de Jesús. El perdón supremo ofrecido a quien lo ha crucificado nos muestra hasta dónde puede llegar la misericordia de Dios. María atestigua que la misericordia del Hijo de Dios no conoce límites y alcanza a todos sin excluir a ninguno. Dirijamos a ella la antigua y siempre nueva oración del Salve Regina, para que nunca se canse de volver a nosotros sus ojos misericordiosos y nos haga dignos de contemplar el rostro de la misericordia, su Hijo Jesús”.

El discurso del Papa Francisco cierra con el deseo de que sea “para vivir en la vida de cada día la misericordia que desde siempre el Padre dispensa hacia nosotros” y la invitación para dejarnos “sorprender por Dios” que “nunca se cansa de destrabar la puerta de su corazón para repetir que nos ama y quiere compartir con nosotros su vida”.

“En este Año Jubilar la Iglesia se convierta en el eco de la Palabra de Dios que resuena fuerte y decidida como palabra y gesto de perdón, de soporte, de ayuda, de amor. Nunca se canse de ofrecer misericordia y sea siempre paciente en el confortar y perdonar. La Iglesia se haga voz de cada hombre y mujer y repita con confianza y sin descanso: «Acuérdate, Señor, de tu misericordia y de tu amor; que son eternos» (Sal 25,6).

convocatoria año misericordia

marzo 23, 2015

Nuevo Grupo DVC; Parroquia de Nuestra Señora de la Soledad, Santa Catarina, N.L.

p. ntra sra soledadCon la Ayuda y Bendición de Dios se llevo a cabo el Taller- Retiro para parejas DVC los días 14 y 15 de Marzo, 2015; en la Parroquia de Nuestra Señora de la Soledad, Col. Rincón de las Mitras, Santa Catarina, N.L. Nuestro hermano Rabel Martínez nos comparte la crónica del retiro para matrimonios.

Invitados por el Padre Bernardo Martínez Garza, quien nos abrió el espacio en su parroquia para ofrecer este servicio a todas las parejas en nueva unión o en unión libre.

El Retiro-Taller: “Encuentro con Jesús Misericordioso” que recibió a 8 parejas; dio inicio con el mensaje de apertura realizado por el P. Bernardo Martínez, con estas palabras: “Sean Bienvenidos a la casa de Dios porque es un Padre de Amor y Misericordioso, que envió a su Hijo para salvar a los pecadores y acercarse a los más necesitados,… díganme ustedes ¿Quiénes somos nosotros para rechazar y juzgar a quien ha pecado y arrepentido y se acerca al Amor de Dios Misericordioso?… Así que, vengan y permanezcan cerca de Su Misericordia, prepárense, vivan y crezcan en el conocimiento de su Palabra y vivan en la oración, en la caridad, en la formación de sus hijos en la fe, frecuenten la Santa Misa participen en los oficios de Semana Santa, ¡¡tantas cosas que hay que hacer!!… que este momento de Encuentro- taller sea para ustedes la puerta abierta para entrar al cielo”.

Después de las palabras tan emotivas del Párroco hicimos la Apertura al Dialogo con las Parejas a través de la Dinámica de La Cruz donde los asistentes abren su corazón y externan de manera sencilla y dolorosa su historia para luego continuar con el desarrollo de los demás temas llenos de confianza en la Misericordia de Dios.

La Hora Santa coronó las actividades del Domingo; el acto penitencial, permitió a los participantes abrir su corazón y externar su arrepentimiento. Al abordar el tema de la Eucaristía y extender la invitación a la comunión espiritual para encontrar a Jesús en el más pobre y en los necesitados de su palabra, escuchamos testimonios que con amor dicen: “De ahora en adelante tratare con más amor a quien esté a mi lado y al más necesitado.”

Concluimos con la participación en la Santa Misa y con la ayuda y bendición de Dios dimos por terminado el taller.

En los temas que se compartieron participamos el equipo de Sta. Catarina; formado por: Verónica y Carlos, Emma y Francisco, Bertha y Francisco, Jesús y Francis, Patty y Francisco, y unos servidores Rabel y Rosario.

gpo soledad

Agradecemos infinitamente el apoyo y confianza incondicional del P. Bernardo Martínez y del resto de la comunidad parroquial que nos ayudó a difundir el retiro y que nos han recibido como parte de su equipo de servicio.

¡Para Gloria de Dios! Sesionamos los días domingo de 8:00 a 10:00 am.

marzo 23, 2015

4 claves para vivir la Cuaresma como tiempo de gracia

por Grupo DVC, con información de ACI Prensa

“La Cuaresma es un tiempo de renovación para la Iglesia, para las comunidades y para cada creyente. Pero sobre todo es un ‘tiempo de gracia’”, dijo el Papa Francisco en su mensaje de este año para este período litúrgico. La Semana Santa está cerca, vive y testimonia tu vida en Cristo con tu familia. Haz todo aquello que como hijo de Dios te acerque a su Hijo, nuestro Salvador. Jesús ha venido por los pecadores y la Iglesia te tiene reservado un lugar entre sus hijos muy amados.

  1. Acudir a la confesión

La Cuaresma es un muy buen momento del año para llevar a cabo una confesión preparada y de corazón. Revisa los mandamientos de Dios y de la Iglesia para poder hacer una buena confesión. Ayúdate de un libro para estructurar tu confesión. Busca el tiempo para llevarla a cabo.

La mayor parte de los DVC no tenemos acceso al sacramento de la reconciliación, busca un momento propicio para conversar con Dios, ayúdate de tu guía espiritual (tu párroco o tu antiguo confesor), ten a la mano tu Biblia y busca la Palabra que te fortalezca y te acerque a Cristo en su momento de angustia y soledad. Quedate con Él en silencio, acompaña a Jesús, reconoce tus pecados.

Como padre o madre de familia, invita a tus hijos a acercarse a la confesión. Podrá ser necesario les des una explicación de cómo hacerlo y porque no lo haces tú. Pídeles que oren por ti y toda su familia. Dios verá con agrado tu ejemplo.

  1. Conversión del corazón

Analiza tu conducta para conocer en qué estás fallando. Establece propósitos para cumplir día a día y revisa en la noche si los lograste. Recuerda que tus propósitos deben ser alcanzables; trata de que sean claros, posibles y medibles.

Descubre o potencia una virtud y traza un plan para crecer en ella. Hay que subir las escaleras de un escalón en un escalón, no se puede subir toda de un brinco.

Como DVC tenemos ciertos los caminos o rutas alternas para vivir a Cristo y convertir nuestro corazón. La Biblia presenta historias vivas de conversión como la de Jacob, o la de Ruth, la pagana de Mohab o del mismo apóstol San Pablo. Las historias de la toma de la ciudad de Jericó, Jonás, el Cantar de los Cantares o la del fariseo “justo” y el publicano “pecador”; estas te ayudaran a entender el significado de la misión salvífica de nuestro Señor.

  1. Sacrificios para vivir la caridad

La palabra sacrificio viene del latín “sacrum-facere”, que significa “hacer sagrado”. caridad TeresaEntonces, hacer un sacrificio es hacer una cosa sagrada, es decir, ofrecerla a Dios por amor. Hacer sacrificio es ofrecer a Dios, porque lo amas, cosas que te cuestan trabajo.

Por ejemplo, ser amable con el vecino que no te simpatiza, ayudar a otro en su trabajo y dar limosna a los necesitados. A cada uno de nosotros hay algo que nos cuesta trabajo hacer en la vida de todos los días. Si esto se lo ofrecemos a Dios por amor, estamos haciendo sacrificio.

Busca en las obras de caridad ese momento que haga vibrar tu corazón para agradarle a Dios. Invita a tus hermanos, a tu familia y a tu comunidad a tender la mano al más necesitado.

  1. Sé amigo de Dios

Aprovecha estos días para orar, para platicar con Dios, para decirle que lo quieres y que quieres estar con Él. Te puedes ayudar de un buen libro de meditación para Cuaresma. Puedes leer en la Biblia pasajes relacionados con la Cuaresma o meditar los salmos. Oraciones especiales para la Cuaresma.

papa francisco“Que este tiempo de Cuaresma encuentre a toda la Iglesia dispuesta y solícita a la hora de testimoniar el mensaje evangélico” SS Francisco.

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