Posts tagged ‘divorciados’

febrero 14, 2015

Puertas Abiertas – 22

10979458_1075791209113134_1863758921_n¡Hola hermanos! que gusto saludarlos una vez más. Los abrazamos en el amor de Cristo nuestro Señor y les desemos prosperidad, abundancia y mucha bendición para su casa, su familia, su trabajo y sus proyectos.

Rapidamente ya es Febrero; huele a rosas y chocolates y los colores blanco y rojo comienzan a inundar las calles, ¡el amor está en el aire!

Ahora venimos con una edición llena del amor de Dios y muy de ustedes. Cuando comenzamos a preparar este número nos preguntamos la temática que debiera tener y le pedimos ayuda a algunos de nuestros hermanos DVC con su testimonio de amor como pareja, como hijos amados de Dios y como hermanos comprometidos con la caridad y misericordia; el resultado de estas aportaciones es un numero totalmente testimonial con el que, al repasar las líneas escritas por hermanos que viven con la misma intensidad el amor de Dios, te sentirás verdaderamente identificado. Confiamos en el Señor sea de tu agrado.

Por último, y de la mano de estos testimonios de amor, compartimos las ultimas noticias relacionadas con el Sínodo de la Familia, tema que ha sido de especial interés para todos los que formamos la familia DVC y queremos mantenerlos al día.

¡Pasa la voz! Anima a tu familia a leer el boletín, compártelo con ellos, con tus amigos, con otros matrimonios como el tuyo. ¡Sigamos haciendo lío!

Deseosos de que el amor infinito de Dios se mantenga presente todos los días en sus vidas, les enviamos nuestro afecto y gratitud por participar en este su boletín. Gloria a Dios hermanos.

Grupo DVC

Archivo Anexo:  Puertas Abiertas-22-3

enero 23, 2015

ADN – DVC

img_4852Claudia Castillo es una hermana DVC que tiene la camiseta puesta, que no se detiene para decir y hacer; une la acción a la palabra y su palabra vale entre todos los que tenemos el gusto de conocerle. Incansable, animadora como pocas, sensible y muy dispuesta al trabajo misericordioso, son solo algunas de las cualidades que nos ha ido dejando ver en el tiempo que tiene junto con su esposo Humberto en nuestro grupo. Ella nos regala esta colaboración que describe generosamente “la genética” de un DVC. Así debemos estar hechos. Lee, medita, actúa y transforma tu vida ayudando a otros a transformar la suya sin esperar nada a cambio. Bendiciones.

Algunos se sentirán identificados con esto que comparto desde mi corazón; bendiciones a todos.

Los DVC (Divorciados Vueltos a Casar) o Divorciados en Nueva Unión o como quieran llamarlo, somos parejas de novios, de matrimonios civilmente o no, con la particularidad de que, uno o los dos son  divorciados.

Somos pecadores como cualquier persona, no somos promotores del DIVORCIO pues hemos vivido en carne propia lo doloroso de este proceso, hemos sufrido el fracaso matrimonial; nos casamos con la idea de estar con nuestra pareja “hasta que la muerte nos separe” pero por diversas situaciones tuvimos que tomar la decisión del divorcio; muchas veces para salvar la educación y futuro de nuestros hijos o porque fuimos abandonados o incluso por ¡salvar nuestra vida! No es fácil tomar esa decisión, ver a tus hijos sufrir, darte cuenta de que viviste situaciones muy difíciles, sanar tu corazón, volver a creer en el amor y en las personas y volver a confiar y entregarlo; por estas razones no deseamos que otras personas lo padezcan.

Cuando algún conocido nuestro o de nuestro entorno social está en peligro de separarse, buscamos acompañarles, hablamos con ellos, les explicamos todo lo negativo que tiene el tomar esta decisión, los invitamos a abrir su corazón, a  entregarse una vez más el uno al otro, a acercarse a la Iglesia y dejar que el Señor entre en su relación para que todo mejore.

Los DVC no tenemos acceso a la reconciliación ni a la comunión porque hemos lastimado a Dios y mientras nuestra situación irregular no se solucione, no podremos acceder a estos sacramentos pero somos hijos amados de Dios y como todo bautizado tenemos un lugar importante en la Iglesia.

Podríamos asistir a cualquier parroquia formarnos en la fila de la comunión y hacerlo; el sacerdote no va a preguntar si estamos confesados, o si somos DVC; pero no lo hacemos. Tenemos un inmenso amor a Dios y un gran respeto a nuestra Iglesia Católica, a sus normas y doctrina; no lo hacemos porque sabemos que el día que estemos en la presencia de Dios, Él nos va a preguntar cuántas veces nos confesamos y cuantas hemos comulgado; preguntará cuantas almas hemos ayudado a salvar y que hemos hecho por nuestra familia; a cuantos hermanos ayudamos, a cuantos hambrientos les dimos de comer, a cuantos desnudos hemos vestido, y a cuantos enfermos visitamos, entre muchas otras preguntas que nos hará en nuestra hora.

Como DVC nos sabemos pecadores y también que debemos seguir las reglas de la Iglesia y respetarlas; nosotros buscamos la misericordia de Dios, para que ese día Él nos perdone y nos deje entrar en su reino; por eso caminamos de su mano y con su Iglesia.

Por falta de información, algunas personas piensan que estamos excomulgados, que no somos bienvenidos en la Iglesia, y en ocasiones con sus actitudes nos hacen sentir incómodos; cuando servimos a Dios todos somos iguales, los DVC podemos participar activamente en la Iglesia en todos sus apostolados.
Nosotros no tenemos acceso a la comunión sacramental, la cual anhelamos y esperamos poder volver a recibir algún día; nos valemos de la comunión espiritual y la comunión a través del hermano, que, al igual que la Eucaristía nos hacen tener una común-unión con Cristo; orando y viendo su rostro en nuestros hermanos.

Cuando visitas al necesitado y le sirves como Cristo mismo lo hace; cuando visitas un enfermo, el Señor se hace presente por medio del Espíritu Santo para acompañarte; cuando visitas a una persona privada de su libertad, el Señor te ilumina para que seas luz para éste; cuando compartes tu alimento con el hambriento, el Señor se derrama en amor y bendiciones.

Algunas veces nos dicen sin fundamento y por ignorancia, que al no estar en gracia o no estar confesados no podemos hacer algunas cosas dentro de nuestro servicio en la Iglesia, qué más quisiéramos que eso, pero no es posible para muchos que viven nuestra situación; eso no nos debe hacer sentir marginados, independientemente de la situación sacramental que vivimos, somos hijos de Dios y estamos invitados a seguirlo y buscar la salvación.

Las familias DVC somos familias como cualquiera otra, queremos educar a nuestros hijos en la fe, integrarlos a la Iglesia activamente y caminar de la mano de Dios.

El Papa Francisco está luchando por tener una Iglesia de Puertas Abiertas, donde nadie juzgue, donde las personas se sientan a salvo y cómodos, como en casa, abrazados, acogidos por todos sus integrantes. Ruego a Dios porque el Papa logre este cambio en nuestra Iglesia, por lo pronto, como DVC, tenemos mucho trabajo por hacer, busquemos al alejado, al que se siente indigno para decirle que todos somos hijos amados de Dios, para que nadie se sienta solo y que nadie se quede fuera.

Claudia Castillo

diciembre 25, 2014

Navidad. Los DVC entre los magos y los pastores

natividadHola hermanos, feliz Navidad!

Esperamos que la noche buena haya sido vivida con intensidad, en compañía de sus seres queridos pero sobretodo que la experiencia de recibir a Jesús niño en sus corazones les permita mantener encendida la luz de esperanza y la promesa de amor que Dios nos deja en cada momento de este camino que hacemos con el.

magosNuestros hermanos Gustavo Gabriele y Adriana Gómez nos comparten la colaboración que aquí les presentamos. La historia de la salvación nos muestra que Dios nos ama y que su interés mayor son los pobres y humildes de corazón. Nuestros hermanos hicieron una investigación acerca de porque Dios, todopoderoso, decidió anunciarse a través de magos y pastores, en una noche como la que acabamos de vivir.

Deseamos que el Espíritu Santo mantenga vivo el sentido de la fiesta de amor que estamos viviendo y que esta historia les deje una lección que les permita hacer vida las enseñanzas de nuestro Señor Jesucristo.

Bendiciones a todos y feliz Navidad.

Grupo DVC 

Archivo Anexo:

navidad magos y pastores

diciembre 12, 2014

Payasadas en García, N.L.

andrésQue tal si te dijéramos que los payasos son como niños, que el corazón de un adulto se transforma en el de un niño cuando se deja llevar por la sonrisa de los demás y pone de lado sus problemas de “grande” y se dedica por un momento a hacer feliz pero sobre todo a SER FELIZ.

Eso pasó con nuestros hermanos, durante el servicio de nuestro grupo en la Comunidad de la Santa Cruz en García, N.L. el pasado domingo 7 de diciembre. Aquí sus testimonios y como obró el Señor para ellos.

Te invitamos a leer sus experiencias y testimonios de amor en Puertas Abiertas. Anexamos el archivo: Payasadas

Grupo DVC

diciembre 12, 2014

Navidad: Justicia y Misericordia

P. P. OscarOscar Lomelín Blanco

Director de la Pastoral Familiar de la Arquidiócesis de Monterrey

Dice la Escritura que “al llegar la plenitud de los tiempos, envió Dios a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la ley, para rescatar a los que se hallaban bajo la ley, y para que recibiéramos la condición de hijos” (Gálatas 4,4s). Y es en ese punto central de la historia, en el que se unió en la persona de Jesús, el cielo con la tierra, lo humano con lo divino, la promesa con el cumplimiento.  Es precisamente esta clase de lectura que propongo para meditar en torno al misterio de la Navidad, el misterio de la Encarnación: la de la unión. Y muy concretamente, me refiero a la unión de dos realidades aparentemente antagónicas: la justicia y la misericordia. La justicia, es entendida como darle a cada quien lo que le corresponde. De ahí la aparente incompatibilidad de ésta con la misericordia, ya que si alguien ofende, daña, lastima o defrauda, lo que merece, en justicia, es un castigo y la reparación del daño. El perdón, la compasión, la reconciliación, propios de la misericordia, se perciben como injustos.natividad

¿Cómo se da, pues, ésta unión en Cristo entre la justicia y la misericordia? El grado de la ofensa se mide no sólo por la ofensa misma, sino por la importancia de la persona a quien se ofende. Insultar a una persona siempre es objetivamente malo. Pero si además esa persona es el director de la empresa en la que trabajas, la ofensa cobra una dimensión mayor. El pecado, dado, que es una ofensa a Dios, es una ofensa de infinitas dimensiones, porque el ofendido es de naturaleza infinita. Por lo tanto, lo que corresponde, en justicia, es un castigo y la reparación, al nivel de la ofensa; es decir, infinitos. El ser humano, por ser finito, es total y absolutamente incapaz de satisfacer la ofensa. Y es entonces donde entra la misericordia de Dios, que por amor al hombre, envía a su Hijo para que éste se entregue como el único sacrificio agradable al Padre. Sólo Jesús, verdadero hombre y verdadero Dios, podía reconciliarnos con Dios.

Celebrar entonces la Navidad, será unir en nuestras vidas la justicia y la misericordia. Y entonces, al que se equivoca, corregirlo, no castigarlo. Al que no sabe, enseñarle, no burlarse. Al que se pierde, guiarlo, al que ofende, perdonarlo y orar por él. En una palabra, poner en práctica las obras de misericordia. Es lo justo; es lo que corresponde a cada quien, ya que el juicio y el castigo o el premio eternos corresponden sólo al Señor. A nosotros nos toca actuar como lo que somos: rescatados y salvados por el amor misericordioso del Señor.

Deseo a todos una muy feliz y misericordiosa Navidad.

P. Oscar Lomelín Blanco

diciembre 12, 2014

Puertas Abiertas 20

natividad¡Y se acabó el año! Ya estamos terminando este ajetreado 2014. Ya nuestras familias están con los preparativos de la fiesta de la Natividad del Señor. ¡Gloria Aleluya! El amado y esperado niño Jesús cumple nuevamente su promesa en nuestros corazones.

Queridos hermanos. Un año más de trabajo, crecimiento y acompañamiento. Pero éste año ha tenido muchos colores y sensaciones diferentes a los anteriores, ¿no creen? Por dónde empezar con tantos eventos. Primero nuestro pastor, Alfonso Miranda ahora es ¡Señor Obispo!; que distinción para este carismático siervo de Dios y gran orgullo para los que tenemos la fortuna de abrazarlo y seguir en contacto con él. Luego, el quince aniversario de nuestro grupo en Monterrey, ¡vaya celebración! Y que tal la publicación de nuestro libro de oraciones DVC. ¡Éxito total en la FIL Monterrey! pues ya estamos con la segunda edición en venta.

Año felizmente marcado el taller de oración para perseverantes, por el Sínodo Extraordinario de Obispos en Octubre pasado que le dio un impulso a las causas de las almas heridas y detonó fuertemente la cara que debe mostrar la Iglesia Católica hoy frente a los desafíos a los que enfrenta la familia moderna y particularmente en nuestro país por las voces que se han comenzado a alzar contra la violencia y la corrupción diciendo “¡basta, ya me cansé, no más muerte, no más violencia, llegó la hora de actuar!”. Definitivamente 2014 ha sido un año bastante singular y así quedará en nuestra memoria.

virgen de guadalupeEn este número de Diciembre traemos un artículo relacionado con nuestra patrona y reina del cielo, la Santísima Virgen María de Guadalupe que esperamos te guste. También te ofrecemos el sentir nuestro Director Espiritual, P. Oscar Lomelín en la época más sensible, la Navidad. Con mucha alegría, compartimos los testimonios de nuestros hermanos convertidos en payasos que trataron de alegrar la tradicional posada para la Comunidad de la Santa Cruz en García, N.L. Ojalá te guste.

Por último, considerando el momento que vive nuestra Iglesia en cuanto a su relación con los DVC y muchas otras situaciones que viven las almas heridas, divorciados, homosexuales, hermanos que luchan contra adicciones y otros que por diversas cuestiones también se han sentido rechazados o relegados, deseamos mantenerte al día y te dejamos las últimas reflexiones del Papa sobre el particular.

Deseamos que María, nuestra amada madre celestial cubra a toda tu familia con su precioso manto de amor. Que su Hijo, nuestro Salvador, llegue a sus corazones y que se quede a vivir permanentemente ahí. Que esta navidad recibas el mayor de los regalos: a Jesús niño y que Dios nuestro Señor colme de bendiciones tu casa.

Feliz Navidad y un bendecido 2015.

Grupo DVC

ARCHIVO ANEXO: FC84-20

diciembre 1, 2014

Monterrey, N.L., Domingo 30 de Noviembre de 2014.

“La fe es la garantía de los bienes que se esperan, la plena certeza de las realidades que no se ven. Por la fe, comprendemos que la Palabra de Dios formó el mundo, de manera que lo visible proviene de lo invisible”. (Heb 11, 1,3).

IMG_20141130_143424040[1]Con esa fe que mueve montañas, ayer domingo nos dispusimos a asistir y dar gracias a la Virgen María por todos los favores que hace por nuestras familias, por nuestra Comunidad. Por todo lo que Jesús, nuestro Señor, su hijo, nos ha dado a través de su amor maternal.

La caminata fue llena de gozo, alegre, entusiasta. Todos los grupos congregados en Reconstruyendo Vidas hicimos un solo corazón, un solo espíritu para ofrecer nuestro cariño y amor a nuestra madre celestial.

 La devoción a la Virgen de Guadalupe es mucha. Fue impresionante ver como nuestra columna peregrina fue fundida con otras muchas que, al igual que nosotros, caminaban entonando cantos, rezos y oraciones en señal de respeto y como signo de la confianza que un hijo deposita en su madre.

Al llegar a las inmediaciones de la Basílica, nuestro contingente se detuvo detrás de cientos de personas que con la misma fe y amor se congregaron este primer domingo de adviento a las puertas de este hermoso templo. Los matachines seguían danzando incansablemente, el ruido de nuestro tambor se fusionó con el de muchos otros que al unísono elevaban un fuerte golpeteo como queriendo llamar la atención de nuestra Madre Celestial.

IMG_20141130_154830280[1] IMG_20141130_161340173[1]

IMG_20141130_143432105[1]

IMG_20141130_164759231[1]La misa que concelebraría Mons. Alfonso G. Miranda Guardiola y el P. Oscar Lomelín Blanco estaba por iniciar y seguíamos en medio de ese río de fieles católicos que abarrotaron como es costumbre en esta época del año, las calles de la popular colonia Independencia. Era de nuestro interés especial participar de la misa con nuestros pastores; nos desperdigamos como pudimos para volvernos a reunir a las puertas del templo y entrar para no perder detalle de la celebración eucarística.

Impresionante como siempre. La basílica llena de flores, de cantos, de luz y de amor. Tanto amor tiene este pueblo por la madre de Dios que no puede uno dejar de pensar en la propia y elevar una oración por todas las madres.

IMG_20141130_165129482[1]La misa dominical tenía toques especiales esta ocasión; no solo porque estábamos cumpliendo con la visita y honrando a nuestra Virgencita de Guadalupe, no solo por el ambiente festivo, o por ser el primer domingo de adviento; el lugar estaba lleno de gozo y ni el ruido de las danzas de matachines y los pasos de los fieles entrando por el pasillo central para dejar sus ofrendas nos impidió escuchar la celebración y atender la homilía de Mons. Miranda, quien centró su mensaje en el tiempo de espera que ayer comenzó.

“El adviento es como una noche en la que nos vence el sueño – levantó la voz nuestro Obispo Auxiliar para continuar diciendo – pero recordemos aquel pasaje de las vírgenes prudentes (Mt 25, 1-13) que guardaban una gotita de aceite para ponerla en su candelabro, así también nosotros, que cuando nos gane el sueño, en la noche, mantengamos una velita encendida, tengamos una gotita de aceite esperando ser utilizada para que en la noche, con su pecado, con su tentación, con su violencia, con su injusticia, no nos pesque dormidos; que estemos siempre en vela, con una luz encendida para responder cuando oigamos la voz que dice que el Esposo ha llegado y encendamos el corazón, nos levantemos con entusiasmo y vayamos corriendo a encontrar al esposo amado”.

“El adviento es entonces, un estado permanente de vigilia para correr y abrazar a aquel que tanto amamos, a aquel que llena nuestro corazón de amor”.

Mons. Miranda nos advirtió también del mal y la violencia que vive nuestra sociedad hoy en día y nos pidió estar “atentos, con la luz encendida; luz que es alegría, luz que es valentía, que es perseverancia y fuerza”.

IMG_20141130_170328855[1]La participación de nuestros grupos se sintió con fuerza y un verdadero amor a Dios nuestro Señor y se vio reflejada en la Eucaristía, ese momento cumbre en el que Cristo se nos obsequia en la hostia y el vino; ese momento en el que uno como hijo del padre recibe el amor de su Hijo por nuestra salvación. Para muchos de nosotros como DVC no es posible recibirlo así, pero la misericordia de Dios nos ha mostrado otros caminos como la caridad y la Palabra y en la comunión espiritual y la bendición del sacerdote hemos encontrado también el amor que Jesús tiene para nosotros.

Llenos de gozo terminamos esta jornada de amor y gracias a nuestra Madre Celestial. Esperamos que haya sido un momento inolvidable y que así, como María, puedas tener junto con tu familia, una luz encendida en la esperanza de la llegada de Jesús niño para renovarnos una vez más.

Feliz tiempo de adviento.

Grupo DVC

noviembre 27, 2014

Como Caín y Abel

Reflexión de P. Oscar Lomelín Blanco, Director de la Pastoral Familiar de la Arquidiócesis de Monterrey sobre la situación que vive nuestro país y como podemos colaborar desde nuestra situación como hijos de Dios en renovar nuestra sociedad.

Esta colaboración la puedes encontrar en nuestra publicación Puertas Abiertas del mes de Noviembre 2014.

Grupo DVC

P. OscarLeemos en el libro del Génesis (4,1-10): “Conoció el hombre a Eva, su mujer, que concibió y dio a luz a Caín, y dijo: «He adquirido un varón con el favor de Yahvé.» Volvió a dar a luz y tuvo a Abel, su hermano. Fue Abel pastor de ovejas y Caín labrador. Pasó algún tiempo, y Caín hizo a Yahvé una oblación de los frutos del suelo. También Abel hizo una oblación de los primogénitos de su rebaño y de la grasa de los mismos. Yahvé miró propicio a Abel y su oblación, mas no miró propicio a Caín y su oblación, por lo cual se irritó Caín en gran manera y se abatió su rostro Yahvé dijo a Caín: «¿Por qué andas irritado, y por qué se ha abatido tu rostro? ¿No es cierto que si obras bien podrás alzarlo? Mas, si no obras bien, a la puerta está el pecado acechando como fiera que te codicia, y a quien tienes que dominar.» Caín dijo a su hermano Abel: «Vamos afuera.» Y cuando estaban en el campo, se lanzó Caín contra su hermano Abel y lo mató. Yahvé dijo a Caín: «¿Dónde está tu hermano Abel?» Contestó: «No sé. ¿Soy yo acaso el guardián de mi hermano?» Replicó Yahvé: «¿Qué has hecho? Se oye la sangre de tu hermano clamar a mí desde el suelo”.

En los últimos días, hemos sido testigos, y tal vez algunos hasta participes de marchas y demás manifestaciones en redes sociales y en pláticas de pasillo y de café sobre la indignante situación de la desaparición (y muerte) de 43 estudiantes normalistas en Ayotzinapa, Guerrero. Ciertamente, como han declarado nuestros obispos, “¡Basta ya! No queremos más sangre. No queremos más muertes. No queremos más desparecidos. No queremos más dolor ni más vergüenza. Compartimos como mexicanos la pena y el sufrimiento de las familias cuyos hijos están muertos o están desaparecidos en Iguala, en Tlatlaya y que se suman a los miles de víctimas anónimas en diversas regiones de nuestro país. Nos unimos al clamor generalizado por un México en el que la verdad y la justicia provoquen una profunda transformación del orden institucional, judicial y político, que asegure que jamás hechos como estos vuelvan a repetirse”. Hechos como esos, deben seguir siendo señalados, denunciados y nunca más repetidos.

Sin embargo, quiero hacer referencia a muchos otros (millones) hermanos nuestros, que también han sido desaparecidos y eliminados en nuestra sociedad, y literalmente, no pasa nada. Hablo de los niños que diariamente son abortados; de los adultos mayores que en una sociedad pragmática y utilitarista como la nuestra, son abandonados por representar una carga; de tantas personas que viven en la calle, y que “desaparecen” de nuestro horizonte, pues pasamos de largo; de tantas personas que están en las prisiones, en los hospitales, en las casas de reposo, en orfanatorios y otras instituciones, que prácticamente no existen para nosotros; de tantas personas que luego de haber pasado por la dolorosa experiencia del divorcio, son excluidas; incluso del vecino al que no conocemos por estar encerrados tras nuestras murallas. Parece que el pasaje del Génesis al que hago referencia al principio, se repite continuamente, cuando pensamos (y actuamos conforme esa creencia), que no somos guardianes de nuestros hermanos. ¡Y claro que lo somos! Esto es tan cierto, que el Señor Jesús, con toda claridad, y en una perfecta identificación con la persona de cada uno de nosotros, afirma en el Evangelio según San Mateo (25, 31-46): “Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria acompañado de todos sus ángeles, entonces se sentará en su trono de gloria. Serán congregadas delante de él todas las naciones, y él separará a los unos de los otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos. Pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda. Entonces dirá el Rey a los de su derecha: `Venid, benditos de mi Padre, recibid la herencia del Reino preparado para vosotros desde la creación del mundo. Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; era forastero, y me acogisteis; estaba desnudo, y me vestisteis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y acudisteis a mí.’ Entonces los justos le responderán: `Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te dimos de comer; o sediento, y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos forastero, y te acogimos; o desnudo, y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o en la cárcel, y acudimos a ti?’ Y el Rey les dirá: `En verdad os digo que cuanto hicisteis a uno de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis’ “.

Estamos por comenzar el Adviento, y con ello, nos preparamos para celebrar la Navidad, el gozoso encuentro entre Dios y los hombres. Y así es precisamente como hemos de vivir el Adviento y celebrar la Navidad: participando en la “marcha” que nos lleva al encuentro del Señor en la oración, en su Palabra, en los sacramentos, en la caridad para con nuestros semejantes, y juntos, como Iglesia, hagamos la gran “manifestación” de nuestra fe en Jesucristo, que se traduce en la misericordia, la justicia, la paz, la reconciliación y la verdad.

Invoco para todos, la misma bendición que el rey Salomón pronunciara ante el pueblo de Israel (1Re 8, 57-61): “Que Yahvé, nuestro Dios, esté con nosotros como estuvo con nuestros padres, que no nos abandone ni nos rechace. Que incline nuestros corazones hacia él, para que marchemos por sus caminos y guardemos todos los mandatos, preceptos y decretos que ordenó a nuestros padres. Que estas palabras mías con las que he suplicado ante Yahvé permanezcan cercanas a Yahvé, nuestro Dios, día y noche, para que haga justicia a su siervo y a su pueblo Israel, según las necesidades de cada día, para que todos los pueblos de la tierra reconozcan que Yahvé es Dios y no hay otro, y vuestros corazones estén enteramente con Yahvé, nuestro Dios, marchando según sus decretos y guardando sus mandatos como en este día”.

P. Oscar Lomelín Blanco

@oscarlomelin

noviembre 26, 2014

Puertas Abiertas

puerta sixtina

Puerta de la Capilla Sixtina

Hola queridos hermanos. Esperando que Dios nuestro Señor los tenga abrazados y creciendo en su Espíritu Santo te traemos un número más de nuestro boletín que hoy cambia de nombre para estar acorde con la dinámica de nuestros tiempos y ser más cercano a ti. Puertas Abiertas te invita a seguir participando; tu opinión, colaboraciones y testimonios siempre son valiosos y bien recibidos.

La historia contemporánea de México vive uno de sus momentos más críticos y hoy, más que nunca debemos buscar como reconstruirnos como sociedad y como individuos; en lo social y en lo espiritual. Este número, trata de crear conciencia y proponer acciones de la mano del Evangelio de Jesucristo en medio del esta crisis que vive nuestro país.

Sin ánimo de dar un resumen de noticias tristes, recuperamos algunas notas que nos pondrán en el marco de las reflexiones que Mons. Alfonso Miranda, Obispo Auxiliar de Monterrey, y nuestro Director Espiritual, P. Oscar Lomelín nos han obsequiado para esta ocasión.

También te traemos otro artículo para reflexionar sobre la época más bella del año; el nacimiento de nuestro Señor Jesucristo. Nuestro año litúrgico cerró, ya con una fiesta muy especial para nuestro país, la Solemnidad de Cristo Rey. Ya está aquí el tiempo de adviento. Es tiempo de recogimiento, de oración y de esperanza para un nuevo comienzo y que mejor momento para hacerlo en familia y pedirle a Dios que sane el dolor y las heridas de nuestro México.

Deseamos que María, nuestra amada madre celestial cubra a toda tu familia con su precioso manto de amor. Que su ejemplo de amor a Jesús su hijo, sea vivido por todos y cada uno de ustedes para gloria de Dios. No permitas que tu fe se debilite. Ora ahora!

Grupo DVC

Archivo Anexo:  FC84-19

octubre 28, 2014

FC84-18

Santa María ReinaHola Hermanos. Que gusto volver a saludarnos.

Les dejamos nuestro Boletín FC84. Es ya el numero 18. Octubre está dedicado a María y al rezo del Santo Rosario. En éste número hemos recuperado algunas reflexiones sobre este maravilloso sacramental.

Ha sido un mes de mucho trabajo y gozo en el Espíritu para todos. Terminó el sinodo de obispos. Aquí trataremos de resumir algunas de las noticias y conclusiones más importantes. También vivimos con gran entusiasmo y unidad en el amor la presentación de Nuestro Libro de Oraciones. Éxito y bendición para todos y por supuesto la gran celebración del XV aniversario de nuestro Grupo.

Damos gracias a Dios por todo lo que nos ha dejado el mes de Octubre. Deseamos de todo corazón que disfrutes este numero y que las alegrías que nos han dejado nuestros eventos del mes sean motivo para seguir buscando con el mayor empeño, ser agradables a Dios nuestro Señor y que María, nuestra madre celestial, siga cubriéndonos con su manto amoroso.

Grupo DVC

ARCHIVO ANEXO: FC84-18

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.